PROCRASTINAR

¿Eres de esas personas que van postergando las cosas?


Seguramente sí, la mayoría lo somos.


Yo.... Tengo que llamar a mi doctora para pedir una cita médica con el traumatólogo porque mi rodilla cualquier día hace "click" y hasta luegomaricarmen, y dos años llevo postergando el tema, 2 AÑOS!!!


Como esto, os puedo poner mil ejemplos, soy LA REINA DE LA PROCRASTINACIÓN, os lo aseguro.


He leído mucho sobre esto, y os voy a contar por aquí lo que nos recomienda el doctor en psicología Wayne W. Dyer, en su libro "Tus zonas erróneas".


Os dejo las típicas frases de los que postergamos; "quizá las cosas se solucionen solas", "espero que las cosas vayan a mejor", "ojalá pronto se arregle aquello"........ Como decía la canción aquella de Los Chunguitos, .... ¿eran Los Chunguitos?.... ay no sé, pero la canción decía; " son ilusioneeeeesss!!!! qué mas me daaaaa, son ilusioneeeeeesssss, porque así nací....!!!!!" Pues eso, ILUSIONES.


Nunca nadie logró nada con estas típicas frases y sin tomar riendas en el asunto.


Cada una de nosotras somos fuertes y capaces, podemos hacer lo que nos propongamos. Al postergar para un momento futuro lo que quisiéramos hacer ahora, nos entregamos al escapismo, a la autoduda, y lo que es peor al autoengaño. Nuestra zona postergatoria es un movimiento que nos impide ser fuertes en el momento actual, en nuestro ahora.


"Esperaré y mejorarán las cosas", para muchas/os esta actitud se convierte en una forma de vida, siempre están postergando algo que harán en un día que nunca ha de llegar.


Donald Marquis dijo que la postergación era "el arte de estar al día con el ayer". A esto habría que agregar, "y de evitar el hoy". Funciona de la siguiente manera. Tú sabes que hay ciertas cosas que quieres hacer, no porque otros te lo hayan ordenado, sino porque las has elegido deliberadamente. Sin embargo muchas de ellas se quedan sin hacer, a pesar de lo mucho que te digas a ti mismo que las harás. Es un sistema muy útil que funciona más o menos así: "Yo sé que debo hacer aquello, pero en realidad tengo miedo de hacerlo mal, o que no me gustará hacerlo. Entonces me digo a mí mismo que lo haré en el futuro, y así no tengo que admitirme a mí mismo que no lo voy a hacer. Y me es más fácil aceptarme a mí mismo de esta manera".


Tú no eres necesariamente lo que dices. Tu comportamiento es un barómetro mucho más adecuado para medir tu valor. Lo que haces en tus momentos presentes es el único indicador de lo que eres como persona, Emerson escribió una vez lo siguiente:


No digas cosas. Lo que eres, relumbra sobre ti mientras lo haces, y atrona con tal fuerza que no puedo oír lo que alegas en su contra.


La próxima vez que digas que harás algo, a sabiendas de que no lo harás, recuerda esas palabras. Son el antídoto de la postergación.


TÉCNICAS PARA DESHACERTE DE ESTE COMPORTAMIENTO


- Tomar la decisión de vivir de momento a momento, cinco minutos a la vez. En vez de pensar en trabajos que se harán "a la larga", piensa en el momento actual y trata de pasar un período de cinco minutos haciendo lo que quieres, rehusando postergar cualquier cosa que pueda brindarte una satisfacción.


- Ponte a hacer algo que has estado postergando. Te darás cuenta de que muchas de tus postergaciones fueron innecesarias ya que lo más probable es que encuentres que el trabajo que estabas postergando en realidad es muy agradable de hacer y lo estás disfrutando


- Pregúntate a ti mismo: "¿Qué es lo peor que me podría pasar si hiciera lo que estoy postergando ahora?". La contestación es por lo general tan insignificante que muy posiblemente te dará un espaldarazo que te incitará a la acción.


- Deja de fumar... ¡ahora! Empieza tu dieta... ¡en este mismo momento! Deja la bebida... ¡en este instante! Deja de leer este blog y haz inmediatamente uno de los ejercicios de la serie que proyectas dentro de tu programa de ejercicio. Así es como te tienes que enfrentar con tus problemas... actuando, ¡ahora mismo! ¡Hazlo! El único que te impide hacer cosas eres tú mismo y las opciones neuróticas que has elegido porque no crees que eres tan fuerte como lo eres en la realidad. Qué simple... ¡simplemente ponte a hacerlo!


- Ten el valor de emprender una actividad que hayas estado evitando hasta ahora. Un acto de valor puede eliminar todo ese temor.


- Si estás postergando algo que también involucra a gente (un traslado, un problema sexual, un trabajo nuevo) reúnete con ellos y pídeles sus opiniones. Ten el valor de hablar de tus propios temores y constata si las postergaciones se deben a motivos que existen sólo en tu cabeza. Si consigues un confidente para que te ayude con tus postergaciones, realizarás un esfuerzo conjunto.


Si quieres que el mundo cambie, no te limites a lamentarte. Haz algo. En vez de desperdiciar tus momentos presentes en todo tipo de ansiedades inmovilizantes respecto a lo que estás postergando, hazte cargo de esta odiosa zona errónea y vive ahora. Sé un hacedor, no una persona que únicamente desea, espera o critica.


DEL LIBRO "TUS ZONAS ERRÓNEAS"


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